Casi cualquier distribuidora llega a este punto: la operadora atiende prospectos, arma cotizaciones y sigue pedidos en una hoja de cálculo que vive en su propia computadora. Funciona hasta que alguien más necesita ver lo mismo - el dueño, otro vendedor, el socio que surte una parte del catálogo - y ahí el Excel se vuelve una copia desactualizada que alguien manda por correo.
Ese fue el punto de partida aquí: una operadora que prospecta, cotiza y sigue pedidos para dos negocios a la vez - la distribuidora Equipa Industrial y su socio Demank - sin una herramienta común entre ella y el dueño.
El CRM real vive detrás de su control de acceso, así que aquí no hay un enlace en vivo que abrir. En su lugar, esto es una maqueta navegable con la misma forma del sistema real:
Nota: esta es una maqueta con datos inventados para que se vea cómo es el sistema - no es el sistema real y no se conecta a nada.
Equipa Industrial y Demank son dos negocios que por lo demás están aislados entre sí: catálogos distintos, procesos distintos, código distinto. El CRM es el único punto donde se tocan, y lo hace con una regla que no se negocia: solo cruzan datos, nunca código.
El sistema no se expone aquí ni en ningún enlace público - es una herramienta interna, detrás de control de acceso, para las tres personas que la usan todos los días.
¿Tu equipo también vive en un Excel por vendedor?
Esto empezó como el mismo problema: una hoja de cálculo que solo una persona podía ver a la vez. Hablemos de qué costaría resolverlo para tu operación, con números claros.
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